viernes, 9 de marzo de 2012

Memoria sin focos ni protagonismo

Me acaban de llamar de Madrid,  no puedo asistir a la presentación, pero quiero comprar el libro, es ¡la memoria de todos!


“Este es un libro lleno de crueldad, de violencia, de muerte y odio. No debería haber existido nunca. Pero sobre todo, es un libro lleno de amor. Del amor de quienes decidieron no olvidar”. Esto se dice al abrirDesvelados, en la primera página, en los agradecimientos. Porque esta obra es como un agujero en el que mirar, la fosa común de nuestra historia cercana. Como la de Priaranza del Bierzo, en León, es la fosa madre, el principio de muchas otras y aquella que las incluye a todas. Se abrió en octubre de 2000, la primera regida por protocolo científico, y después han seguido más de doscientas. Dentro de ellas, se han encontrado restos de más de cinco mil personas, unas pocas apenas de las cien mil que constan en censo oficial como desaparecidas aún hoy de la Guerra Civil española.
Priaranza fue el inicio de un tiempo de memoria nuevo, el inicio de un relato abierto y colectivo hasta entonces inexistente o infructuoso. Uno que se ha hecho libro (con documental incluido, Morir de sueños) y se presenta hoy en el Círculo de Bellas Artes de Madrid con las imágenes en blanco y negro del fotógrafo Clemente Bernad y los textos de un equipo largo de especialistas, desde Emilio Silva, nieto de desaparecido y presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, a Francisco Ferrándiz, antropólogo del CSIC; Francisco Etxeberría, forense; Lourdes Herrasti, historiadora; Luis Ríos, biólogo; el profesor de literatura Germán Labrador o el escritor Manuel Rivas que le ha dedicado al fotógrafo Bernad, un poema propio incluido en este libro.El antisepulcro lo ha titulado. “Suele decirse: se los comió la tierra. / Pero yo que soy tierra, / un pedazo de tierra, / unos metros de tierra, / tierra adentro, / lo que siento es su hambre (…)”.
Desvelados han llamado a este proyecto. En sus dos sentidos: impedir el sueño, ese algo que atañe a los muertos, o quitar un velo, un acto que incumbe a los vivos. Y abrir sus páginas es correr el telón de un escenario terroso, de noche y silencio. Una crónica polifónica de literatura negra y fraticida cuyos capítulos se titulan Niebla negra, Indicios, Vestigios, Subterrados, Devenir tumba, Desaparecer… y evocan imágenes, asuntos escondidos, de cementerios y cunetas de entonces y ahora; el resumen de un tiempo cronológico, bien emotivo; una bomba de relojería contra el olvido.
“Fotografiar”, dice Bernad, “es un acto político”. Y él, que ya lo ejerció en Jornaleros; Mujeres sin tierra o Donde habita el recuerdo, lo ejerce y lo hace poema visual aquí. “Los dramas humanos acontecen entre los mayores sufrimientos y las escenas más atroces que se pueda imaginar, y optar por imágenes que transiten entre el horror y la desolación para contar tales hechos es tan pertinente como optar por discursos menos explícitos: depende del conflicto, de las circunstancias, del bagaje personal, del miedo… de aquello que se quiera o se necesite decir; depende del sentido de la responsabilidad”. La Guerra Civil siempre formó parte de sus intereses y fantasmas: “Igual que es necesario que salgan a la luz los huesos de estos miles de muertos, es imperativo proteger las imágenes que nos los muestran y mostrar cómo la vida y la muerte se encuentran en torno a esas fosas”.
Los que escriben en Desvelados son expertos, gente acostumbrada a voltear tierra, a rastrearla, a encontrar, indagar, identificar seres humanos… “Las exhumaciones de la última década se han situado en un lugar central de los debates contemporáneos sobre la naturaleza y alcance de la contienda – que incluyen de manera muy relevante la violencia de la retaguardia - y el régimen dictatorial que surgió de ella”, escribe el antropólogo del CSIC Francisco Ferrándiz. “Los centenares de fosas subsistieron durante décadas en un limbo narrativo, emocional, político y judicial”. Visualizarlas es visualizar esos mapas de fosas que se han elaborado solo recientemente, tatuajes sobre la geografía de un pueblo. “¿Qué es lo que convierte una fosa en una tumba? ¿Qué la devuelve al circuito de lo humano, al mundo de los que estamos vivos…? se pregunta Germán Labrador.
Uno puede estar, en teoría, oficialmente muerto a los cinco años. Los aquí enterrados llevan 75: trece veces muertos entonces. Como el abuelo de Emilio Silva que fue quien alentó todo este movimiento de nietos con el empeño por saber donde andaba exactamente la calavera de su antepasado. “La memoria es una fuente que mana, es un camino que construye justicia, que democratiza, que disuelve el miedo. La memoria es un deber”, dice en su texto. “Durante muchos años las cunetas durmieron. La geografía del silencio protegió a los verdugos. Convirtieron el franquismo en un crimen casi perfecto. Y un día una gotera de memoria comenzó a agrietar el miedo”. Los nietos empezaron a preguntar y preguntarse. Hasta que en 2000 una bota salió a la luz por obra y gracia de una excavadora en Priaranza. “Los cráneos hablan, cuentan, relatan, enseñan los orificios de bala…”. “Yo he sentido mucho, / tal vez como nadie, / esta deshora muerta, / estos muertos inquietos / no más con el badajo de las balas / abrazados a mí / con la última palabra / en la boca (…)”, sigue Rivas, en El antisepulcro.
Hay muchas líneas del presente y el pasado de España escritas enDesvelados. Pero sobre todo un detalle espanta: “La tierra removida tarda más de cien años en volver a ser compacta, es su memoria, su recuerdo físico de una alteración”. Los culpables, sin embargo, no se inmutaron. Siguieron su vida como si nada. Pero cuando hablan los muertos, hablan los vivos y el mito de la Transición cae. “Fue una segunda cápsula para que no hubiera fugas… Los defensores de los verdugos fabrican sigilosamente coartadas... No hay que remover el pasado porque reabre heridas, porque divide a los españoles... Ese gran apartheid que fue el franquismo”, concluye Silva.
Christian Caujolle, comisario de arte y periodista, contrapone guerras y víctimas de otros lugares (las de Camboya, por ejemplo) con las de aquí… “¿Documentos para qué? ¿De qué naturaleza? ¿Documentos de qué?...”, se pregunta. Las guerras no se comprenden. Pero estas imágenes, afirma, este tipo de imágenes retrata “la transición del estatus de ‘desaparecido’ al de ejecutado o masacrado”. Para Clemente Bernard, la Guerra Civil representó, además, la mayoría de edad de fotoperiodismo tal y como lo entendemos ahora… “Pero mientras todos (Centelles, los hermanos Mayo, Gerda Taro, Capa…) se esforzaban por contar cómo se combatía en los distintos frentes y cómo se vivía en la retaguardia, tenía lugar una silenciosa, sangrienta y cruel reflexión sobre la población civil… que no fue documentada por cámara alguna. No había presente ningún fotógrafo mientras se asesinaba, nadie que registrara aquellos crímenes”. Y ahora sí. Ahora sí que están las cámaras para mostrar cada una de las exhumaciones, cada esqueleto, cada objeto, cada rostro que se asoma a mirar esos pozos negros del pasado…”.
¿Cómo retratar? ¿Cómo representar a través de imágenes el horror, la violencia, el crimen, el silencio? ¿Cómo hacerlo en estos tiempos en los que es tan sencillo contribuir a la intoxicación visual que vivimos? ¿Cómo contarlo haciendo que dichas imágenes sean herramientas que contribuyan realmente a tener un conocimiento de lo que pasó, a que sepamos diferenciar dónde está la línea que separa la convivencia en libertad y el totalitarismo? Bernard enseña explícitamente aquello que escupe la tierra. “He optado por no utilizar un discurso visual eufemístico sino por mostrar de forma diáfana cada hueso, cada agujero de bala, cada postura”.
Las cámaras están ahí. “Los discursos documentales deben hablar del aquí y del ahora, de qué hacemos y cómo vivimos las personas en un determinado tiempo y lugar, y por ello en este libro no hay material de archivo. Únicamente imágenes de lo que ahora acontece en multitud de lugares de este país, lugares en los que se mira atrás, pero en los que se escribe el presente”. “Paisajes del terror no desactivados”, los llama Ferrándiz. Y basta detenerse a pensar en lo recientemente sucedido en lo político, lo judicial (Garzón) sólo con atreverse a rozar esta herida no curada. Mostrar lo que se hizo, mostrando lo que se está haciendo ahora. Ese es el sentido.
Y en este ejercicio de desenterrar o de desvelar, destaca la política decisiva del forense Paco Etxeberría (de la Sociedad Aranzadi) en lo referente a la gestión de las exhumaciones y a la toma de imágenes en ellas: “Todos los aspectos de la exhumación, de los homenajes y de la inhumación son públicos y están acompañados de un caudal de información suplementaria que ayuda, aclara y reconforta”. Se registran nombres, fichas, fotografías… Todo. Para el uso futuro. “Para que se puedan elaborar discursos desde cualquier perspectiva y punto de vista”, apunta Bernard. Porque es decisivo, dice él y dicen muchos, que el tema de la memoria histórica se aborde de forma poliédrica, para así construir un discurso colectivo y libre. Para que se cierre de una vez el círculo que abrió aquella guerra.
“Todo lo contrario a las versiones oficiales y monocromas que se nos han impuesto hasta ahora. Y para ello es necesario un clima de libertad como el que han facilitado Etxeberría y su equipo (e insisto, seguramente también el resto de equipos, que hay más). La prueba de lo contrario la tenemos en cómo se hizo la búsqueda infructuosa de la fosa de Federico García Lorca: un área cerrada, vallada y protegida en la que únicamente se permitía el acceso a un fotógrafo o “pool” que después suministraría las imágenes a los demás. Es justo lo contrario a como creo que hay que gestionar ahora mismo este tema desde el punto de vista de su narración: necesitamos relatos abiertos y libres, sin miedo, aunque sean vulnerables; de ellos probablemente dependa la memoria de lo que ahora se está haciendo”.
Anécdotas del tiempo fotografiado tiene muchas. ¿Una? “La de María Alonso, que sirve de hilo conductor al documental que acompaña al libro (Morir de sueños). María era una mujer de 32 años que vivía en La Bañeza (León). Era presidenta de la Unión Republicana, y la detuvieron en julio de 1936 junto a sus hermanas. El día de su detención, como tenía una infección en su oreja derecha, se dejó en su cuarto el pendiente de oro que llevaba. En octubre de 1936, después de torturarla y violarla, la asesinaron junto a otros hombres cerca de Izagre (León). En agosto de 2008, cuando exhumaron sus restos de la fosa común, los técnicos de la ARMH encontraron un pendiente. Cuando buscaban el otro, se acercó una de sus hermanas, Josefina, y les dijo que dejaran de buscar: ella tenía el otro pendiente en su mano, engarzado en una sortija. Lo llevaba con ella desde el asesinato de María”.
“He cuidado sus zapatos, los botones, sus hebillas, sus peines, sus lapiceros… (…). Yo no estaba preparada para esto. / Tampoco ellos. / Se me cayeron dentro, / sin quererlo /”, escribe Manuel Rivas.
El horror, el crimen, la impunidad, el silencio, el miedo, el olvido están enDesvelados. “Pero también la íntima conexión entre lo que acabó en una fosa común y lo que permaneció afuera, esperando el momento de demostrar públicamente lo que se quiso ocultar. La prueba que hace innecesario cualquier análisis de ADN, la prueba humilde y cargada de sentido y de emoción”. Él, el fotógrafo es, dice, un testigo que elabora un relato, pero el protagonismo “es de las víctimas”. La memoria de todas esas personas no necesita de sacralización alguna, asegura, únicamente de verdad, justicia, luz y respeto. Si las voces fueran muchas, la historia sería otra. Las imágenes abren puertas, indican caminos, cuestionan, inician, movilizan… Pruebe a preguntarse qué le dicen estas fotografías. Y verá la respuesta.

jueves, 8 de marzo de 2012

Premià de Mar, 8 de marzo

Desde el Anec groc, un desayuno de trabajo con parte de mi equipo, solo las féminas. Algunos me han dejado muy solo, frente a los caballos...

Escribo desde mi tablet , me acaban de pedir el nuevo Ipad... ¡Qué estamos en crisis!

Estoy acabando de dictar un artículo que me han pedido desde un periódico regional, quiero hacer algo serio, que explique las diferencias claras entre fotógrafo de estudio y fotoperiodista, no es lo mismo el lenguaje oral que un texto para un artículo, intentaré quedar bien.

Tengo que buscar unas viejas  fotografías de mi época del servicio militar, acabo de recibir una llamada muy agradable, el problema es que para mis exposiciones, a día de hoy... ¿dónde está mi equipo?

Tengo unos días de bricolage y un viaje cercano, luego una agenda intensa.


martes, 6 de marzo de 2012

Felicidades Gervasio, disfruta tu exposición

Apreciado Gervasio, felicidades por tu exposición, hoy no toca tapar con mi presencia, ni dar codazos para salir en la foto, el único protagonista es el autor de tus magnífica fotografías, testimonio de un gran trabajo como fotoperiodista durante las pasadas décadas.

Visitaré tu exposición, sin focos, como un visitante más, los jubilados tenemos que saber que nuestro momento ha pasado y que no tenemos hambre ni necesidad de alcachofa, cada uno tiene su momento.

MUCHAS FELICIDADES.

Octavi Centelles i Martí



Gervasio Sánchez, 25 años en el frente del fotoperiodismo

Una exposición en Madrid recorre la trayectoria y la mirada humanista de un fotógrafo al límite

Antología de Gervasio Sánchez. Exposición del 6 de marzo al 10 de junio de 2012. Tabacalera C/ Embajadores, 53 Madrid. Entrada Libre.



sábado, 3 de marzo de 2012

Mas buenas noticias de Agustí Centelles


El Centro de la Memoria Histórica incorpora 1.400 negativos de la obra de Centelles

La cultura es una de las llaves de la vida. El Grupo Municipal Socialista salmantino propuso en el último Pleno Municipal la realización de dos proyectos en este sentido, “ambos con el respaldo de la familia de Agustí Centelles”, fotógrafo de origen valenciano y ”el Robert Capa español”, lo ha definido Enrique Cabero, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento.
Salamanca, “como ciudad de saberes, como ciudad dedicada al estudio de la historia contemporánea y como ciudad que, además, alberga el Centro Documental de la Memoria Histórica”, ha destacado Cabero, tiene la “fortuna” de contar con el fondo fotográfico de Centelles, con más de 12.000 negativos de la Guerra Civil. Una cifra que se ha aumentado. Gracias a las gestiones de los socialistas, “1.400 nuevos negativosque faltaban, vinculados a fotografías publicitarias y de propaganda del artista, se van a depositar en Salamanca”. Esta nueva adquisición pertenece a un coleccionista y estudioso de la obra de Centelles, español, no salmantino, ”el cual no quiere darse a conocer”, según ha informado Cabero, que ha decidido que el Centro de la Memoria Histórica alberge “una de los trabajos más importantes en el área de fotografía”. De esta forma, Cabero ha querido resaltar la importancia de que “el Centro de la Memoria Histórica deje de ser un problema y se convierta en una oportunidad” para fomentar “el turismo cultural, la formación, la cultura y el conocimiento de nuestra historia”.
Además, a finales del pasado año, se celebró en Nueva York una exposición antológica sobre Agustí Centelles en la Universidad de Nueva York que “tuvo una gran afluencia y fue muy bien acogida por los medios, tanto norteamericanos como españoles”. Por ello, el Grupo Socialista se ha comprometido a que se celebre también en Salamanca: “La propuesta es que antes de finales de año se pueda organizar en la ciudad y que para ello, el Ministerio de Educación y Deporte facilite la elaboración de esta gran muestra de Centelles en Salamanca”.
Tal y como ha argumentado el portavoz socialista, “nuestra ciudad se ha caracterizado por ser un lugar vinculado a la fotografía, a las artes visuales”. A este respecto, ha recordado la puesta en marcha del Centro de Fotografía de la Universidad de Salamanca, la programación especializada en estas materias que se llevó a cabo durante la celebración de la Capitalidad Cultural, la presencia en Salamanca de la Filmoteca Regional o la realización de festivales “muy importantes” en el área de fotografía y fotoperiodismo, “como el festival Mago”.
Por otro lado, ha resaltado “la creación de las instituciones de Salamanca, promovida por el Ayuntamiento de Salamanca, del Premio Internacional de Fotoperiodismo ‘Agustí Centelles’”. “El fotoperiodismo ha sido y se ha convertido en un referente imprescindible, con una gran dimensión informativa, formativa e histórica”, ha destacado Enrique Cabero. Según ha propuesto, “se podría poner en marcha este mismo año. Convocarse en mayo, fecha del nacimiento del fotógrafo; y fallarse en el mes de diciembre, época en la que murió”.
El portavoz socialista es consciente de que, de llegar a buen puerto estas iniciativas,  ”se convertiría a Salamanca en un referente del fotoperiodismo”

sábado, 25 de febrero de 2012

el arte es un negocio, el negocio del arte

El arte era un negocio para algunos, durante demasiado tiempo se ha sufrido en Catalunya el síndrome van Gogh, como hijo de Agustí Centelles i Ossó puedo explicar como entidades, empresas comerciales y auto-proclamados expertos han intentado utilizarnos como si fuéramos la familia del gran pintor.


PUES HA SIDO QUE NO, DENTRO DE POCAS SEMANAS HABRÁ MUCHA NOTICIAS, TODAS POSITIVAS DE LOS PROYECTOS CENTELLES.


A los que tanto gustan criticar lo ajeno ¡tienen tanto trabajo propio acumulado!, endogamia, enchufes, ceses de personas no afines al selecto Club de la Cultura Molt Catalana, tránsfugas ególatras y mucho, mucho más.


Octavi Centelles i Marti 


Un claro ejemplo de auto-promoción ha sido y es el gran artista multimedia:
Andy Warhol, el hombre que transformó el arte en negocioConsiderado el artista norteamericano más influyente de la segunda mitad del siglo XX, consiguió materializar el sueño americano alcanzando la fama a los 30 años. Dejó un legado artístico valorado en 220 millones de dólares. Veinticinco años después de su muerte, Andy Warhol continúa siendo uno de los artistas más influyentes y carismáticos de la historia del arte y la cultura contemporaneas. Tachado de frívolo, cualidad de la que alardeaba, fue tratado duramente por la crítica, que obnubilada por su polémica y licenciosa vida y su extraño aspecto (portaba una estrambótica peluca plateada) no supo apreciar su talento.Warhol fue un innovador que desmitificó la concepción del artista como un difícil oficio que precisaba de duros años de formación y perfeccionamiento. La transformó en un mero negocio cuyo único mérito radicaba en ser una celebridad y… ganar dinero. Su objetivo no era crear algo nuevo y original, para él triunfo era sinónimo de ganancia y para ello bastaba con seguir las normas de la publicidad, no del arte.Fundador, junto a  Wesselman, Rosenquist, Oldemburg y Liechtenstein, del pop art americano a principios de los sesenta, y se erigió como gurú del arte al romper las barreras entre éste y la cultura de masas. Su íntimo deseo era alcanzar la fama que, como prototipo del artista joven, consiguió a los treinta años. Una vez conseguida, la utilizó cual experto en redes sociales para convertirse a sí mismo en una rentable marca. ‘El arte comercial es mucho mejor que el arte por el arte’ afirmaba. Y en la Factory, legendario almacén donde Andy y su cohorte 'trabajaban', vivían y celebraban l

lunes, 20 de febrero de 2012

21 de febrero de 1937, 21 de febrero de 2012

La mujer española en la guerra, portada en el periódico «La Vanguardia» de 21 de febrero de 1937.
Fotografía de Agustí Centelles i Ossó / Fondo Agusti Centelles, (c) 2012 Centro Documental de la Memoria Histórica, MCUyD, todos los derechos reservados.

Siempre supo la mujer española en la actitud que le correspondía cuando el momento histórico se lo exigió. Pero seguramente, nunca lo hizo tan decididamente como en este guerra cruenta con la que el fascismo intenta arrancarnos nuestras libertades. En el taller, en los hospitales, ante la opinión pública, la mujer ha sabido dar el tno más alto de este movimiento liberador. Véase nuestra página central en las que reproducimos escenas de las actividades femeninas ante la guerra civil (Foto Centelles) 

domingo, 19 de febrero de 2012