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miércoles, 3 de abril de 2013

Lawrence Schiller muestra 30 imágenes de actores y directores fuera de escena


Hollywood detrás de las cámaras

Una exposición de Lawrence Schiller muestra 30 imágenes de actores y directores fuera de escena

Buster Keaton captado por última vez en los estudios MGM en 1965. / LAWRENCE SCHILLER
Sereno y en soledad, Buster Keaton fue retratado por última vez en los estudios MGM en 1965 por el fotoperiodista estadounidense Lawrence Schiller (Nueva York, 1936). Se trataba de un encargo de la revista Lifeque buscaba captar el final de la carrera del actor en la industria del cine. "Querían algo sobre sus últimos días y fui a su casa. Saqué fotos en el garaje, donde tenía un proyector y una pantalla, pero no me dejó satisfecho. En realidad buscaba una foto que reflejara el ambiente del mundo del cine y, al mismo tiempo, la soledad de la edad. Esa imagen es la historia de un hombre dejando su pasado de la mano de la soledad", recuerda Schiller al teléfono desde un rodaje.
Esta imagen es una de las 30 que, desde hoy y hasta el 24 de mayo, conforman la muestra Lawrence Schiller, América y los 60 presente en la sala de exposiciones de la Academia del Cine. La colección recoge instantáneas de actores y directores de Hollywood detrás de las cámaras que serán vistas por primera vez en España. Entre los rostros más destacados se encuentran Marilyn Monroe, Clint Eastwood, Paul Newman, Alfred Hitchcock o Bette Davis. Entre las joyas de esta muestra se encuentran retratos tan históricos como la primera fotografía de Monroe desnuda.
Cansada de ganar 100.000 dólares al año frente al millón de Elizabeth Taylor, según Schiller, la joven actriz pactó la instantánea para robarle protagonismo a la diva del momento. "Estaba todo planeado. Monroequería demostrar que ella también podía generar dinero. En una reunión previa al rodaje de la escena declaró que se le había ocurrido entrar con el bañador y salir sin él. Yo le dije que si lo hacía me haría famoso a mí, pero me contesto: 'No te pongas chulo. A los fotógrafos se les sustituye fácil", comenta entre risas Schiller.
Schiller: "Antes era fácil trabajar con actores. Querían ser vistos como seres humanos, como gente de verdad".
A partir de más de 500 negativos, Diego Alonso, comisario de la exposición, fue el encargado de la selección de las fotografías. "Si tuviera que elegir una sería la de Sofía Loren con su marido Carlos Ponti en los Oscar o la de Hitchcock", apunta Alonso. La instantánea a la que se refiere el comisario es otro montaje pactado de Schiller. A petición deParís Match, el fotoperiodista retrató el lado más controlador con las mujeres de Alfred Hitchcock. “Era un maniático del control. La foto se me ocurrió un día de vuelta a casa del rodaje de Los pájaros, donde ella [Tippi Hedren, protagonista del largometraje] no podía huir y él le vigila con el espejo. Estaba todo pactado. Él sabía perfectamente donde sentarse, era como una escena de película", recuerda Schiller.
En colaboración con la Embajada de Estados Unidos y Mondo Galería, la muestra apuesta por el fotógrafo que, gracias a su cercanía y cordialidad, logró retratar de cerca a grandes figuras del cine de Hollywood como pocos. "Le escogimos a él porque para nosotros es un ejemplo de lucha individual y creer en lo que uno hace. Schiller salió de la nada y llevó sus fotos a la portada de revistas como LifeParís Match, Newsweek o Playboy", argumenta Alonso.
Paul Newman y Robert Redford en una del rodaje de 'Comando secreto' en 1968 jugando al tenis de mesa. / LAWRENCE SCHILLER
Por aquel entonces el oficio no estaba tan mediatizado y el trabajo resultaba mucho más sencillo, comenta el neoyorquino. "En los sesenta y setenta no había televisión ni Internet. La mayor plataforma de promoción para actores y películas eran las revistas. Los actores hacían cola y todos querían salir", argumenta. "No era difícil si tenías buen carácter y les gustabas. Te invitan a comer a un restaurante y si salíamos tarde de grabar te decían: '¿Por qué no te quedas a dormir y así no conduces tan tarde?'. Todo era mucho más relajado". Las tornas, sin embargo, han cambiado y la presión por aparecer favorecido y no tan natural preocupa altamente hoy en día. "Antes, si confiaban en el fotoperiodista no le daban vueltas a la imagen. Querían ser vistos como seres humanos, como gente de verdad. Trabajar con Paul Newman era facilísimo. Ahora es como otro planeta, sino les gusta te piden el archivo digital", añade.
El veterano fotoperiodista comenzó su carrera profesional con apenas 20 años y, tras la experiencia como fotógrafo, se dedicó a la dirección en cine y televisión y la publicación de libros. Entre sus hitos consta la coautoría junto a Norman Mailer de La canción del verdugo, que logró el Premio Pulitzer. Valiente y emprendedor desde joven, decidió desempolvar el baúl de los recuerdos el año pasado para rescatar algunas de estas fotos del archivo que, por otra parte, traen un dinero siempre bienvenido, según él.
Por ello, desde el 7 de mayo habrá una segunda exposición en la que se espera la presencia de Schiller. En esta ocasión la exposición, tituladaMarilyn and Me and More. América y los 60, se centrará en la figura de Marilyn Monroe. "También es un ejemplo de lucha y además está relacionada con la actualidad al ser el 50º aniversario de su muerte en 2012", dice Alonso.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Los desnudos inéditos de Marilyn Monroe


Marilyn Monroe fotografiada por Lawrence Schiller.

Vanity Fair publica posados desnudos inéditos de Marilyn Monroe

La publicación muestra imágenes de la icónica intérprete recién salida de la piscina y habla de sus inseguridades, frustraciones profesionales y rivalidad con Elizabeth Taylor

Gente | 02/05/2012 - 08:00h
Una de las imágenes de Marilyn Monroe publicada por 'Vanity Fair' Vanity Fair.com
Portada de la revista 'Vanity Fair' con la imagen de Marilyn Monroe Vanity Fair.com
Los Ángeles. (EE.UU.) (EFE).- Una serie de posados desnudos inéditos de la actriz Marilyn Monroeverán la luz en el número de junio de la revista Vanity Fair que recogió hoy un adelanto en su web de ese reportaje con testimonios del fotógrafo responsable de las instantáneas.
Bajo el título de A Splash of Marilyn, la publicación muestra imágenes de la icónica intérprete recién salida de la piscina y habla de sus inseguridades, frustraciones profesionales y rivalidad con Elizabeth Taylor.
El texto es una adaptación de las memorias del fotógrafo Lawrence SchillerMarilyn & Me, a quien la actriz de Gentlemen Prefer Blondes" (1953) le pidió expresamente que la retratara sin ropa para intentar arrebatar protagonismo mediático a Taylor.
Schiller tenía 23 años cuando tomó las instantáneas de Monroe posando desnuda después de prometerle a la intérprete que cuando fueran publicadas en las portadas de las revistas Elizabeth Taylor no aparecería en esas ediciones.
Monroe había firmado un contrato de 100.000 dólares para grabar la que sería su última película Something's Got to Give (1962) mientras que Taylor, por aquel entonces, cobraba un millón de dólares por Cleopatra y había revolucionado Hollywood por su relación con el actor Richard Burton.
Marilyn Monroe quería demostrar al estudio con el que trabajaba, Fox, que era capaz de generar tanto interés en el público como Taylor.
La revista Playboy terminó pagando 25.000 dólares por el desnudo de Monroe, la mayor cantidad jamás pagada hasta la fecha por esa publicación por una fotografía, y Schiller le agradeció a la actriz.
"¿Ves lo que tus tetas y tu culo pueden hacer?", le dijo bromeando Schiller, a lo que Monroe contestó riendo que así había conseguido ella su casa y su piscina.
"No hay nadie que luzca como yo sin ropa", afirmó ella quien a pesar de todo se sentía rechazada, según le contó al fotógrafo.
"Déjame que te pregunte, Larry ¿Cuántas nominaciones a los premios de la Academia de Hollywood tengo?", dijo ella. "No lo sé", contestó él. "Yo sí, ninguna", se quejó Monroe, que se cuestionaba si lo único que valía de ella era su aspecto.
"Quiero demostrar que puedo conseguir publicidad sin usar mi trasero o sin ser despedida de una película", contó la actriz que también confesó sus deseos de ser madre aunque le aterrorizaba la idea de tener un hijo.
El día antes de morir por sobredosis de barbitúricos el 5 de agosto de 1962, Monroe le envió a Schiller la fotografía del desnudo que más le gustaba para que se publicara en Playboy.