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jueves, 27 de junio de 2013

Barcelona: Ojo de Pez Photo Meeting


La 'guerra' de James Nachtwey abre el Ojo de Pez Photo Meeting Barcelona

III OJO DE PEZ PHOTO MEETING BARCELONA
Foto: EUROPA PRESS
BARCELONA, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -
   El fotógrafo de guerra estadounidense James Nachtwey abre la tercera edición del encuentro 'Ojo de Pez Photo Meeting Barcelona', que gira en torno a la labor de los profesionales de la lente en situaciones de guerra o conflicto, han anunciado los organizadores en rueda de prensa en La Virreina.
   Desde este miércoles y hasta el viernes 28 de junio, la cita de fotografía documental, organizada por La Fábrica y La Virreina, cuyo tema se ha titulado ¡Es la Guerra!, contará con conferencias abiertas al público, proyecciones, conversaciones, mesas redondas, talleres profesionales y visionados de portafolios.
   Fotógrafos, periodistas, editores y agencias buscarán ilustrar la importancia de la imagen y la palabra para documentar aquello que ocurre en las situaciones de conflicto en el mundo y sobre todo en el sur de Europa, ha explicado el director de La Virreina, Llucià Homs.  
   Además de Nachtwey han sido convocados los fotógrafos Samuel Aranda, Bernat Armangué, Rena Effendi, Gervasio Sánchez y Anastasia Taylor-Lind, junto con los periodistas Ramón Lobo y Ángela Rodicio, entre otros profesionales internacionales.
   Los temas que serán abordados en las mesas redondas son la fotografía y el periodismo de guerra, el papel de las agencias, la financiación, el 'crowdfunding', así como el papel de las mujeres en el fotoperiodismo.
   Los portafolios serán visionados por personalidades del mundo del periodismo y la fotografía como: Evelin Kunst, Magdalena Herrera, Mónica Allende, Tina Ahrens, Daphné Anglès, Lucy Conticello, Franco Paguetti y Jon Levy.
   El director de La Fábrica, Alberto Arnau, ha expresado que el encuentro tiene la intención de " reivindicar la fotografía, en un momento en el que se encuentra en extinción, en medio de cambios producidos por la actual economía, la digitalización de los medios y la polarización de la información".
   Para completar su intervención ha añadido que la fotografía ha sido relegada del periodismo porque "hoy en día todos podemos hacer una fotografía o enviar un tweet, de ahí que el papel del comunicador y de la fotografía sea fundamental para trasmitir la esencia del conflicto".
   Arianna Rinaldo, editora de la revista 'OjodePez' en la que se sustenta este evento de fotografía documental y que este 2013 celebra su décimo aniversario, ha dicho que este encuentro favorecerá el diálogo entre fotógrafos emergentes y veteranos en un momento clave en la fotografía contemporánea.
   James Nachtwey, ganador del World Press Photo Award (dos veces), el Magazine Photographer of the Year (6 veces) y el International Center of Photography Infinity Award (3 veces) impartirá una conferencia a partir de las 20 horas en donde hablará sobre sus orígenes como fotógrafo de guerra y el papel de la fotografía contemporánea.

domingo, 8 de julio de 2012

Gervasio Sánchez... en fotográfía

Gervasio Sánchez, en una exposición antológica de sus fotografías. | Alberto Di Lolli

FOTOGRAFÍA | Universidad Rey Juan Carlos, en Aranjuez (Madrid)

Gervasio Sánchez: 'En fotografía, vivimos en un país repleto de fantoches'

Gervasio Sánchez, en una exposición antológica de sus fotografías. | Alberto Di Lolli
Los ojos del fotoperiodista Gervasio Sánchez hablan del "desastre" de la guerra. De heridas, de la luz adecuada, de muerte, de paciencia. También, simbolizan la vida, la que todavía existe, la que pende de un hilo. Quizás es porque él, como pocos, ha sido capaz de sufrir el impacto y el dolor de las víctimas en su propio interior.
O porque conoce "el corazón de la guerra". Un secreto que comparte con algunos compañeros de la nueva generación de profesionales comoSamuel Aranda, premio World Press Photo, Guillermo Cervera, Manu Bravo o Diego Ibarra. "Buenísimos fotógrafos", comenta Sánchez, en el marco de los cursos de verano de la universidad Rey Juan Carlos, que han tenido que irse fuera para trabajar porque "viven en un país repleto de fantoches en lo que se refiere a la fotografía periodística, salvo excepciones".
"Gente estratégicamente situada en los medios que se han dedicado a destruir a sus compañeros, con el objetivo de impedir que gente más preparada que ellos no subiera de escalafón y se conocieran sus mediocridades", sostiene. "Han destruidos la esencia de la fotografía, que gente joven pudiera trabajar", agrega. La solución pasa por "trabajar con medios anglosajones, alemanes o americanos".
A su juicio, la fotografía no se valora "ni hoy ni ayer, ni hace 30 años". Gervasio, que lleva ya tres décadas recorriendo los países en conflicto con la compañía de su cámara fotográfica y que ha ganado numerosos premios, entre ellos el Premio Nacional de Fotografía de 2009, cree que esta disciplina es la pariente pobre de las artes visuales, y lafotografía documental es el pariente pobre de la fotografía.
Desde que comenzó, el oficio ha sufrido algunas transformaciones. Se ha pasado de los carretes a las tarjetas de memoria. De captar el instante con dispositivos manuales a digitales. Y en que los medios de comunicación publiquen una instantánea a cuatro columnas de imágenes que hace una década se hubieran tirado a la basura, relata.
Su olfato periodístico le permite dividir a los nuevos fotoperiodistas en dos categorías: "Los que trabajan sigilosamente y van a llegar muy lejos, incluso a convertirse en profesionales de referencia, y los que están más preocupados por lo que hacen y su impacto mediático".

Los desaparecidos españoles

Uno de los últimos trabajos de Gervasio Sánchez fue la exposición 'Desaparecidos', donde documenta el horror de aquellos que viven en el olvido de los gobiernos, pero en la memoria de sus seres queridos. Ha buscado esa desaparición forzosa en distintos países, ha narrado sin palabras la obsesión de encontrar unos huesos. Y ahora empieza a retratar a los desaparecidos españoles.
Según el fotoperiodista, "el problema de los desaparecidos en España no se soluciona por la cobardía de la totalidad de la clase política". A pesar de que han pasado 37 años desde la muerte de Franco y 35 desde que llegara la democracia. "Evidentemente, PP y PSOE son los mayores responsables, pero también IU, CIU, ERC, PNV y los grupos extraparlamentarios vascos han jugado a un juego de obviar el pasado, de sepultar la memoria debajo de una alfombra", explica. Esta falta de compromiso es, para él, un insulto más a la memoria de las víctimas y significa tratar sin respeto a las familias.
Independientemente de que su proyecto tenga como escenario Sarajevo, Argentina o España, Gervasio Sánchez afirma que el concepto más importante es "transmitir con decencia". Una decencia que no siempre es fácil de conseguir en un mundo demasiado desenfocado. "Con el paso de los años acabas por darte cuenta de que vivimos en una sociedad donde todo es un negocio. La guerra también es un gran negociodonde gente sin escrúpulos, que va dando lecciones de ética y moral, toma decisiones que provocan muchos muertos", apunta.
Gervasio conoce la hipocresía de los poderosos, sonado fue su discurso al recoger el premio Ortega y Gasset 2008 contra la política armamentística del gobierno de Zapatero. "Los medios de comunicación silencian a los grandes responsables de las tragedias", expresa.
En su punto de mira están todos los bancos y las cajas españoles que se dedican a financiar la industria armamentística. También las multinacionales que, entre otras acciones, acuerdan concesiones con dictadores porque son más baratas. Los ojos de la guerra y los de Gervasio Sánchez tienen claro que seguirán viendo esos desastres: "La guerra ha sido un gran negocio, por eso nunca dejará de existir".

viernes, 11 de mayo de 2012

los fotoperiodistan documentan en silencio



Samuel Aranda: "Los fotoperiodistas debemos documentar lo que vemos en silencio"

El fotógrafo español Samuel Aranda, galardonado este año con el premio de fotoperiodismo World Press Photo, dijo este viernes que se considera "un militante más que un fotógrafo" y que necesita conectar con las personas que capta en sus imágenes.
Santi Carneri (Efe) / Río de Janeiro.
11-05-2012
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Samuel Aranda, fotógrafo español ganador de la última edición del World Press Photo con una imagen publicada por el diario The New York Times que muestra a un herido en las protestas contra el Gobierno yemení abrazado por una mujer con un velo, explicó que precisa sentirse implicado "incluso a nivel político", y por eso no hace fotografía de moda.
El fotógrafo español revivió en una entrevista con Efe su reencuentro en Yemen con los protagonistas de la foto premiada y lo describió como "uno de los momentos más enriquecedores de su vida". "Me abrieron las puertas de su casa, conocí a toda la familia, me hicieron un pastel, fue una lección de humildad que me dio la vida, una historia muy bonita", señaló.
Aranda cree que para seguir muchos años como fotoperiodista "es necesario un compromiso con lo que se fotografía, como lo tienen los españoles Gervasio Sánchez o Emilio Morenattique llevan muchos años trabajando duro".
"Yo no soy un fotógrafo de primera línea, siempre estoy un pasito más atrás donde en cualquier conflicto hay historias muy interesantes también y más íntimas", dice.
Asegura que aunque no trabaja para obtener galardones, este último premio le ha abierto muchas puertas y que ahora va a realizar un nuevo proyecto retratando la transición de los países que recorrió este último año "mostrando el lado positivo de las sociedades árabes".
Sobre la ética a la hora de afrontar el trabajo destaca que "hay una línea muy marcada, los fotoperiodistas debemos documentar lo que vemos en silencio y sin intervenir en lo que esta pasando". "Hay un problema cuando algunos hacen trampas, retocando o eliminado gente de las imágenes, eso es peligroso", admite.
Aconseja a los que quieran dedicarse al fotoperiodismo que asuman que "es una maratón", y que a él le ha costado unos doce años conseguir "algo de estabilidad y continuidad en el trabajo".
Aranda participó hoy en un debate en el Instituto Cervantes de Río de Janeiro con el fotógrafo argentino Alejandro Kirchuk que fue también galardonado en el World Press Photo por su proyecto sobre el mal de Alzheimer.
Kirchuk ganó el premio en la categoría Vida Cotidiana por una serie de fotos que muestran los últimos años de vida de su abuela, que sufría de Alzheimer, y de los cuidados que su abuelo le dio hasta el día de su muerte. "Este proyecto me sirvió para pasar más tiempo con ellos y acercarme a la profunda historia de amor que me encontré", indicó a Efe el fotógrafo argentino de 25 años.
Kirchuk coincide con Aranda en que es necesario un compromiso y un vínculo personal para lograr profundidad en las imágenes, "porque buenas fotos se pueden hacer en cualquier momento pero para conseguir una mayor profundización es necesario algo más". "Tras el premio, mi intención y mi vocación no cambian en absoluto, lo que sí que cambia es que se abren puertas que de otra manera serían más difíciles de abrir", dijo.
Formado en una escuela de fotografía "de tendencia artística" y en la Escuela de Fotoperiodismo de Buenos Aires, Kirchuk continúa ahora con dos nuevos proyectos "muy personales", uno sobre la familia de un amigo que acaba de tener un hijo y "de como ese nacimiento altera la dinámica familiar" y otro sobre el fútbol como fenómeno social y cultural en Argentina.

martes, 24 de abril de 2012

Los secretos detrás de una foto

Una mujer con su hijo herido, en Yemen, de S. Aranda para The NYT.
  • Samuel Aranda y Joan Costa, españoles galardonados por el World Press Photo 2012, hablan de su trabajo ante la inauguración de la muestra en Madrid
  • Del 27 de abril al 17 de mayo en el Centro Cultural Moncloa
  • Distintas exposiciones recorrerán más de 105 ciudades de 45 países del mundo
  • Vea una selección de las imágenes premiadas en el álbum superior
  • El 15 de octubre de 2011, Samuel Aranda tomó cerca de 150 fotografías en la capital de Yemen. Llevaba 10 días en el país, con un encargo de tres meses de trabajo para The New York Times. A las 9 de la mañana, el centro de la ciudad acogía una protesta pacífica contra el régimen autoritario de Ali Abdala Saleh. Samuel estaba allí cuando, de repente, la multitud se convirtió en blanco de los disparos de francotiradores: "Corrimos hacia la plaza donde estaban los manifestantes acampados yempezaron a bombardear. Nos refugiamos en la mezquita [donde está hecha la foto galardonada], que se improvisó como hospital de campaña.Allí me encontré a una mujer abrazando a un herido". Eran Fatima al-Qaws y su hijo Zayed, alcanzado por un disparo y afectado por el gas lacrimógeno, que estuvo en coma dos días. La foto está tomada sobre las 11 de la mañana. La jornada terminó con muchos muertos y heridos. Y hubo muchas otras jornadas violentas hasta que en noviembre Saleh escapó a Arabia Saudí. Yemen celebró elecciones en febrero de 2012.
    "Siempre escoges muy bien lo que fotografías y vas buscando fotos que transmitan mucho, con mucha sensibilidad, con muchas emociones... Lo que no esperaba es que esta imagen pudiera tener esta repercusión", explica Aranda, que considera "excesiva" la comparación que se ha hecho de su trabajo con 'La Piedad'. "Miguel Ángel ha sido uno de los grandes artistas de nuestra Historia, y esto es una fotografía documental, en la que en ningún momento intervengo yo. Pero me gusta que gracias a este debate Yemen vuelva a las noticias".
    Samuel Aranda.
    Samuel Aranda.
    La imagen captó un momento muy íntimo, el dolor de una madre cuidando de su hijo herido. "Por eso creo que la han elegido, porque muestra un lado muy humano de lo que han sido las revueltas árabes", reflexiona el fotógrafo catalán (Santa Coloma de Gramanet, Barcelona, 1979), que a través de un amigo periodista yemení conoció a Fátima y Zayd tres días después de anunciarse el galardón. "Me recibieron en su casa, charlamos, tomamos unas pastitas, hablamos del Barça, de Messi, incluso de arquitectura, porque él conocía la obra de Gaudí. La sociedad yemení me ha enamorado. Te dan lecciones de vida, de honestidad, de amabilidad... Tienen una gran conciencia de ayudarse unos a otros, tenemos mucho que aprender de ellos".
    La foto de Aranda es 'La imagen del año' seleccionada por el prestigioso certamen mundial de fotoperiodismo World Press PhotoSe impuso entre 101.254 imágenes de 5.247 fotógrafos de 124 países. Quizá porque nadie es profeta en su tierra. O porque el fotoperiodismo en España aún no tiene el reconocimiento que debiera. "En los medios de comunicación extranjeros tienen una conciencia muy fuerte sobre la fotografía, lo que no entiendo es lo que pasa en España, siempre a la cola de todo. No se apuesta por el fotoperiodismo, no hay revistas especializadas en documental, no hay mercado ni gente interesada...". Orgulloso de su premio, lo dice con cierta tristeza.

    La magia de la ciencia

    La fotografía 'Heteropoda' (segundo premio WPP en la categoría de Naturaleza) muestra un ejemplar femenino de Pterosoma Planum, un espécimen que solo existe en el Océano Pacífico que no es fácil de encontrar y que el español Joan Costa atrapó con su lente el 7 de marzo de 2011. "Para mí, esta imagen transmite la magia de la ciencia, el desconocimiento que tenemos todavía de los seres marinos", explica el autor. "Estamos muy familiarizados con las hormigas, las moscas, los mosquitos, las abejas... Pero en el mar, todos son seres absolutamente desconocidos, al verlos todavía nos sorprenden. Mi misión es dar a conocer ese tipo de vida, ya dicen los científicos que el futuro de la Humanidad pasa por los recursos de los océanos".
    Joan Costa. | Malena Carbonell / WPP
    Joan Costa. | Malena Carbonell / WPP
    Costa (Ibiza, 1968) tomó la foto ganadora a bordo del Hespérides, donde trabajó durante meses como fotógrafo oficial de la expedición Malaspina documentando los organismos de plancton que pescaban los científicos. El ibicenco calcula que en toda la expedición debió de sacar cerca de 25.000 fotografías; solo el día que hizo el disparo ganador, alrededor de 300.
    El trabajo a bordo no es sencillo. La jornada comienza a las 4 de la mañana, con la primera pesca del día, y se prolonga con reuniones y conferencias hasta altas horas de la noche. "Imagina la dificultad de conseguir una imagen bien de foco y de luz a bordo de un barco que no para de moverse y donde hay quefotografiar enseguida a los bichos recién pescados, cuando aún están vivos, para que no pierdan el color ni la textura".
    "La fotografía es una herramienta magnífica para conocer el mundo, que es la raíz de la curiosidad de fotografiarlo, y a mí me ha permitido viajar mucho, que es otra de mis pasiones, y conocer a mucha gente", continúa Costa, que reconoce el espaldarazo que este premio supone para su carrera y agradece el reconocimiento público al trabajo bien hecho. El aplauso internacional, porque cree, al igual que Aranda, que al sur de los Pirineos aún queda camino por recorrer. "En España, la gente que nos dedicamos a esto somos muy vocacionales. El fotoperiodismo no está bien pagado ni suficientemente valorado. Es una pena que se aprecie más fuera de España. Quizá sea por nuestra cultura y por nuestra manera de ser. Ojalá cambie con el tiempo"

martes, 17 de abril de 2012

Guerra y paz, fotoperiodismo en Gernika



'Guerra y paz: una visión personal' reúne lo mejor del fotoperiodismo