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domingo, 18 de agosto de 2013

Comunicado a la agencia Efe


Debido al uso del apellido de la familia Centelles en diferentes medios de comunicación, en los que se pide que se depositen en Catalunya copias del archivo de Agustí Centelles i Ossó que fue comprado por el Gobierno de España y  depositado en el Centro Documental de la Memoria Histórica.

Yo, Octavi Centelles, hijo segundo del fotógrafo Agustí Centelles i Ossó, y coheredero del archivo histórico de mi padre, quiero expresar públicamente que:

a)     Actualmente el archivo histórico no es propiedad de la familia Centelles (ni de mi hermano Sergi, ni mío), puesto que lo vendimos al Gobierno de España en diciembre del año 2009.

b)    La venta se realizó después que el gobierno de la Generalitat que había en el aquel momento decretó la incautación como “bien histórico cultural”, a coste cero, por el Departament de Cultura.

c)     La venta al Gobierno de España estuvo condicionada por una declaración notarial previa en la que: el archivo no podía cederse nunca a terceros, ni a ninguna administración local o autonómica y que debía permanecer como una unidad en el Centro Documental de la Memoria Histórica. El Gobierno de España realizó los pagos correspondientes a la compra venta legal.

d)    Después de dicha venta, quedaron copias a disposición de los hijos. Parte de las cuales las compró (y pagó por dicha operación)  para su colección la Fundació Vilacasas. Por lo tanto existen dos contratos de venta: uno al Gobierno de España, otro a la Fundació Vilacasas. Ambos contratos se ajustan a la legalidad vigente.

e)     Cada miembro familiar de la herencia puede disponer de sus copias como más le plazca, sea mediante venta, sea mediante donación a la institución que desee. Pero ninguna parte puede disponer de la propiedad del otro copartícipe de la herencia, intentando cambiar la legalidad.
Por eso rechazo que se use el apellido Centelles, sin  consultarme o mediante involucrarme en ninguna acción de reclamación.

f)     Toda posible reclamación que aparezca en prensa solo es una acción unilateral de unos de los vendedores y coherederos; puesto que yo no he ejercido ninguna. Por lo cual, el uso del apellido Centelles en dichas noticias solo es una opinión personal,

g)    Intentar comparar  la  operación de compra-venta, con un gobierno demócrático,   con todas las garantías jurídicas y la correspondiente contraprestación económica frente al robo de documentos de ciudadanos en Barcelona en 1939,  es una aberración jurídica. La devolución de documentos robados a particulares no se puede comparar a la venta con el total consentimiento de sus legítimos propietarios después del acoso recibido por parte de la consejería de Cultura en el año 2009. 

h)     Y, finalmente, no he tenido ningún contacto con la Conselleria de Cultura de la Generalitat para tramitar ninguna reinterpretación  de contratos válidos, ni para ejercer reclamación alguna para que se depositen copias del archivo de Agustí Centelles i Ossó en Catalunya, puesto que ya es accesible a todos (catalanes, españoles y europeos) en el Centro Documental de la Memoria Histórica. Cualquier opinión expresada públicamente va en contra de la seguridad jurídica que se establece en la Constitución España respecto a la protección de la propiedad sea privada, local, autonómica o estatal.

i)      Tengo mis colecciones que estoy ofreciendo para su máxima difusión. Mi estimado hermano Sergi puede ofrecer las suyas a la administración catalana o para que se las guarden en los almacenes del Arxiu Nacional de Catalunya.

Octavi Centelles i Martí
Premià de Mar, 18 de agosto de 2013

domingo, 10 de junio de 2012

Mi memoria no tiene precio


Aspecto del claustro de la finca Mas del Vent, cerca de Palamós (Girona). /VINCENT LEROUX


LEO LAS NOTICIAS SOBRE EL CLAUSTRO DE PALAMOS.


ERNEST ALÓS / BARCELONA El conseller de Cultura de la Generalitat, Ferran Mascarell, ha opinado que el claustro románicoinstalado desde 1959 en el Mas del Vent de Palamós seguirá en esta finca privada ya que todo apunta a que sus propietarios, la familia Engelhorn, la adquirieron legalmente en su día.
LAS FIGURAS DE PROTECCIÓN
Según la ley catalana del patrimonio, una vez examinado el conjunto la Generalitat podría declararlo Bien Cultural de Interés Nacional o Bien Integrado en el Patrimonio Cultural Catalán. En el caso de optar por la primera de las figuras, la declaración conllevaría distintas restricciones a la movilidad de la obra (desde la necesidad de comunicar cualquier traslado o intervención sobre ella a la prohibición de exportarla o de actuar sobre ella sin autorización previa de Patrimoni) además del establecimiento de un régimen de visitas para el público. Josep Comas, representante de la empresa propietaria, se manifestó el jueves abierto a aceptar las medidas que establezca la normativa autonómica.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Archivo histórico de mi blog: mayo de 2010.



Salamanca, 28 de diciembre de 2009.

Artículo de opinión escrito por los hijos de Agustí Centelles i Ossó, enviado a diferentes medios y dirigido a la sociedad catalana, detalla las razones de la venta del archivo fotográfico al Ministerio de Cultura y la particular actitud del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.


Sergi y Octavi Centelles no aceptan lecciones de dignidad ni de respeto a la obra de su padre, ni al compromiso con las libertades, tampoco aceptan lecciones de "nocturnidad y alevosia", de grandes instalaciones para guardar archivos a proyectos sólidos de encuentro y compromiso, esa es la diferencia entre un demócrata y una visión "muy particular" de la fotografía, ni comisarios ni consignas patrias. 



Apreciados lectores del periódico __________:

El motivo de dirigirnos a Ustedes es intentar clarificar las múltiples opiniones gratuitas que se han publicado sobre la venta del Archivo Fotográfico de nuestro padre, Agustí Centelles i Ossó, y la “consiguiente deslealtad de sus hijos con Catalunya”.

Estas opiniones (malintencionadas) se han realizado sin el más mínimo intento de contrastarlas con nosotros. Podemos asegurarles que nadie mejor nosotros, sus hijos y herederos, podemos conocer los sentimientos de nuestro padre: no solo hemos convivido como familia, también nuestro padre fue nuestro maestro en la labor como fotógrafos durante más de treinta y seis años.

Algunos pasajes en su “Diari”, que escribió en el exilio, muestran, sin lugar a dudas, su decepción con los gobiernos de la época (República y Generalitat) por dejarle abandonado a su suerte, después de las promesas de evacuación a México o Colombia.

Si tal hecho se hubiera producido, Agustí Centelles hubiera continuado su carrera como fotoperiodista, manteniendo el prestigio de su nombre y de su obra fotográfica, y no habría sido ignorado durante treinta y seis años, teniendo que renunciar al fotoperiodismo.

En el “Diari” indicaba su deseo y su derecho de salir del confinamiento y recuperar su familia y volver a tener el nombre que tenía como creador fotográfico.

Años después, al recuperarse las libertades democráticas, él no consiguió, ni más tarde nosotros (como herederos del Archivo), el reconocimiento institucional a su trabajo. Para unos, “no tocaba”; otros, no estaban “receptivos”.

Es, con la inestimable colaboración del ICUB, Ferrán Mascarell, Miquel Berga y sus hijos que empezó a obrarse el milagro de empezar a hablar de Agustí Centelles i Ossó.

Durante el año 2006, con motivo de la exposición en La Virreina “Agustí Centelles, les vides de un fotógraf”, comenzó a divulgarse a nivel popular las imágenes de este gran fotoperiodista catalán, nacido en Valencia, que inmerso en el dramático acontecimiento de la Guerra Civil, fotografío los hechos acaecidos en Barcelona, Aragón y Francia.

A pesar de que algunos intentan minimizar el valor de sus negativos, Agustí hizo un trabajo antológico. Poco antes de morir le fue reconocida su labor fotográfica al otorgarle,, en 1984, el “Premio Nacional de Artes Plásticas en Fotografía” por el Ministerio de Cultura español.

Era muy difícil consolarle cuando se quejaba de la ignorancia a que estaba sometido por las autoridades catalanas. Pero no podemos dejar de olvidar y agradecer la labor que ha realizado el Ajuntament de Barcelona, el comisario de la exposición de La Virreina (profesor Miquel Berga), y la profesora Teresa Ferré (su biógrafa, que apareció un día por el estudio para realizar su tesina sobre la obra de Centelles); también agradecemos la labor de todos aquellos que se han acercado al Archivo y que hemos atendido gustosamente.

Siempre, siempre, hemos estado abiertos a atender cualquier consulta, fuera de un investigador, de un particular, de un estudiante, o incluso de una familia japonesa.

Atendiendo a los sentimientos de nuestro padre, hemos gestionado la cesión del Archivo desestimando importantes cantidades de dinero, y centrándonos en las condiciones que satisfacían ampliamente nuestras condiciones: máxima difusión internacional, reconocimiento institucional, creación de un Premio Internacional de Fotoperiodismo Agustí Centelles i Ossó, libro antológico de su obra, y exposición en Estados Unidos, preferentemente Nueva York.

Nuestra voluntad, como herederos, era evitar que este fondo único quedara durante años pendiente de catalogación y se dificultara el acceso al mismo de investigadores y público en general. Para ello hemos establecido compromisos claros y fechas concretas, con medios y plazos reales de restauración digital y catalogación.

Se ha polemizado mucho sobre nuestro “comportamiento”, pero no podíamos soportar un segundo intento de “expolio”. En 1939, la familia Centelles recibió un oficio para la entrega “de todo el archivo fotográfico” de nuestro padre a las autoridades del nuevo régimen. Afortunadamente, lo llevó consigo al exilio para salvaguardar la identidad tanto de las personas fotografiadas como de todas aquellas que también pudieran aparecer en las imágenes, evitando que todas (¡todas!) pudieran ser víctimas de las represalias, o víctimas colaterales . El compromiso de nuestro padre con las libertades y sus compañeros antifascistas hizo que no abandonara, con grave riesgo de su vida, la“maleta del fotógrafo”; ni de día, ni de noche abandonó los negativos, a pesar de que al hacerlo cualquier interno o autoridad pudiera pensar que el contenido de la misma eran objetos valiosos y no negativos.

Con fecha 26 de octubre de 2009, con nocturnidad y alevosía, se incoó un expediente por parte del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya para la incorporación de “todos los bienes muebles del Arxiu Centelles al patrimoni nacional català” (negativos, cámaras, elementos de iluminación, copias vintage, copias reprints, etc.). Dicha comunicación fue enviada erróneamente a una dirección que no corresponde a los titulares del Arxiu Centelles, con fecha de salida “4 de noviembre de 2009”, y recepcionada, según el correspondiente certificado emitido por la administración de Correos de Barcelona , el “14 de noviembre de 2009”.

Al ser enviada la comunicación a una dirección errónea, certificamos notarialmente el contenido de dicha misiva y devolvimos al Registre del Departament de Cultura la comunicación “por no haber sido comunicada en forma”.

Ante el peligro de ser expoliados nuevamente, decidimos tomar medidas oportunas para defender nuestro patrimonio. En este blog colgaremos la totalidad de la documentación relacionada con este asunto, la venta del Arxiu de nuestra propiedad: tasaciones de casas de subastas, documentos originales por parte del Ministerio de Cultura, correspondencia protocolizada ante notario con el Departament de Cultura, etc.; lo que permitirá su consulta y comprobar la veracidad o no de los datos que se han publicado hasta ahora.

Hasta el día 18 de noviembre de 2009, la petición del Ministerio de Cultura para iniciar los trámites de venta, accediendo el Ministerio a las peticiones indicadas anteriormente. El día 26 de noviembre, firmamos la venta del Arxiu Centelles al Ministerio de Cultura, siendo el Centro Documental de la Memoria Histórica, en Salamanca, el lugar adecuado para cumplir nuestros deseos, incluso dedicando una sala de exposiciones al recuerdo de Agustí Centelles i Ossó.

El conseller de Cultura tuvo casi un mes para conciliar las posiciones para la adquisición del Arxiu: el último contacto con el conseller fue el día 27 de octubre de 2009; el último por nuestra parte, el día 14 de noviembre en que devolvimos la notificación.

Hasta la fecha de hoy, no ha habido contacto alguno, ni verbal, ni telefónico, ni por escrito con dicho Departament, a pesar de que en algunos medios el Departament de Cultura filtra que “està en negociacions con los hereus de Agutí Centelles”.

Pasados varios meses, el Departament mediante su conseller sigue echando las culpas a un “malvado intermediario” de que el Arxiu no esté en Catalunya, sin reflexionar con la más mínima autocrítica. Durante este tiempo, ya se están preparando las exposiciones de la obra de Centelles en varias ciudades de la Península: con ello no sólo obtenemos ya el reconocimiento a nivel español de su obra, también se realiza una obra didáctica de los acontecimientos de nuestra historia en ciudadanos que no han vivido una guerra, un exilio. Los acontecimientos en Catalunya, Aragón y Francia llegan a todos y educan a otros en las libertades que Agustí Centelles defendió.

Las próximas exposiciones en Europa y América llevarán un reconocimiento merecido que fue truncado por sus ideales políticos. Ningún otro fotoperiodista el siglo XX fotografió su propia guerra, ni la sufrió en su carne y familia, ni fue expoliado, ni tuvo que exiliarse, ni tuvo que renunciar a su carrera, ni mantuvo en secreto durante 36 años unas imágenes que pudieran haber costado la vida a cientos de personas… pero, nosotros, con orgullo, podemos decir que nuestro padre, Agustí Centelles i Ossó, si lo sufrió, lo padeció y, ahora añadimos, fue olvidado por las autoridades del momento, las pasadas y las presentes.

En las declaraciones del conseller de Cultura del día 5 de mayo no ha dicho la verdad, la consellería sabía que estábamos negociando con diferentes coleccionistas, empresas españolas y que teníamos desde abri de 2009, una oferta de subasta, sabía que habíamos contactado con el Ministerio de Cultura durante el mes de mayo de 2009. No fue hasta que sufrimos el nuevo intento de "expolio", o "declaración de bien de interés cultural catalán" firmado en Octubre, que a mediados de Noviembre el Ministerio nos remitió la oferta por escrito, otra vez se ha intentado engañar a la ciudadanía, extraña forma de pretender blindar la cultura catalana.

Si no es de recibo discutir los medios, el continente del proyecto museístico y los costes del mismo del Arxiu Nacional de Catalunya, ¿cómo pretende el conseller discutir el valor económico y el proyecto de máxima difusión de las fotografías de Agustí Centelles i Ossó?

Hemos obrado con la total convicción de que nuestro proceder sería aprobado por
nuestro padre. No podemos depender de la aprobación de aquellos que lo han olvidado y que confunden Catalunya con su persona o su partido. Los sucesos que ocurrieron en Catalunya, Aragón y Francia desde 1934 a 1939, ahora están a disposición de todos… sean de donde sean y vivan en donde vivan. Agustí Centelles i Ossó es un catalán con proyección universal por derecho propio, y no porque nadie se lo haya otorgado. Aunque eso sí, muchos se lo han negado.

Agradecemos a los nuevos propietarios el compromiso en la divulgación universal de la labor de nuestro padre, Agustí Centelles i Ossó.

Sergi y Octavi Centelles i Martí


Barcelona, 7 de mayo de 2010