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lunes, 2 de julio de 2012

Martín Santos Yubero, Cronica de medio siglo de vida


Despedida de la División Azul en la estación del Norte de Madrid. 15 de julio de 1941. / SANTOS YUBERO
La impresionante despedida de los soldados que partieron a la División Azul desde la madrileña estación del Norte, en julio de 1941; una familia de menesterosos en la calle de Alcalá; la inauguración del matadero de caballos en la capital española... La vida entera pasó por el ojo y la cámara de Martín Santos Yubero (1903-1994) en un convulso periodo que muestra el centenar de imágenes de la exposición Crónica gráfica de medio siglo de vida española. 1925-1975, comisariada por el historiador de fotografía Publio López Mondéjar y que puede verse en el Patio de Escuelas de la Universidad de Salamanca hasta el 7 de octubre. La muestra incluye un libro catálogo editado por Lunwerg.
"Fue uno de los grandes reporteros de su época", dice López Mondéjar, que destaca la etapa histórica que le tocó retratar al fotógrafo madrileño: la dictadura de Primo de Rivera, la II República, la Guerra Civil y el franquismo. "La verdad es que Santos Yubero supo acercarse siempre al sol que más calentaba. Hizo fotos a políticos de la República y pasó en poco tiempo a hacérselas a Franco, pero también fue un cronista de las cárceles de la dictadura, un trabajo que no es muy conocido", cuenta este académico de Bellas Artes.
A López Mondéjar le interesa más el fotógrafo, "que dejó un testimonio espléndido de un trabajo bien hecho", que el personaje, "del que nadie que hubiera trabajado con él hablaba bien". Este historiador hace hincapié en las fotos que hizo Santos Yubero en los primeros momentos del franquismo: "Los fastos de la victoria, el nacionalcatolicismo, los misioneros... son extraordinarias".


Autorretrato de Martín Santos Yubero.
"Su estilo era precisamente el de la falta de pretensión de estilo", dice López Mondéjar. Santos Yubero, como otros reporteros españoles, ignoraba todo del lenguaje fotográfico pero tenía un gran instinto. "Nunca fue de artista, era un artesano". López Mondéjar destaca de él que "sabía capturar el momento y dejarlo para el recuerdo, como sus fotos del asesinato del político José Calvo-Sotelo". Ese buen oficio no solo se manifestó en grandes acontecimientos, sino también para retratar a los barrenderos, a los barquilleros o a niños que jugaban a ser milicianos.
Santos Yubero, como Campúa, Brangulí y otros ilustres de la fotografía española, "no fueron maestros en las imágenes que tomaron de los combates de la Guerra Civil, pero sí tenían gran ojo para la vida cotidiana, para el trasfondo", añade López Mondéjar. "Su escuela fue el laboratorio, aprendieron barriendo laboratorios y secando placas".
Después de la guerra, Santos Yubero fue nombrado jefe de fotografía del diario católico Ya. En los años cincuenta instauró una práctica ya sabida: firmaba todas las fotos aunque las hicieran sus ayudantes, como Gabriel Carvajal o Lucio Soriano, ya fallecido. Como declaró Carvajalhace un año a este periódico: "Él se quedaba todos los negativos en su casa, incluidas nuestras fotos”. El comisario de Crónica de medio siglo de vida española añade: "Les impedía firmar, no fue generoso. Llegó un momento en el que por las mañanas reunía a su equipo en casa, mandaba a los reporteros a la calle y él se reservaba las fotos oficiales, con Franco y sus ministros". Quizás por esto, la exposición incluye unas 20 fotos de esos fotorreporteros ninguneados.

Su trabajo sobre las cárceles del franquismo es poco conocido
De aquellos tiempos, Santos Yubero le contó hace años al comisario de la muestra que "todos sufrieron mucho". "Sin embargo, él vivió muy bien, maquillaba la historia". En el cara a cara, Santos Yubero era "un seductor". Simpático, hablador, inteligente, sabía meterse en todos los ambientes. De tanto ver y admirar su obra, el fotohistoriador se encariñó con este reportero. "Al final de su vida tenía toda la casa llena de cajas. Era consciente de que quería dejar un legado". Santos Yubero vendió en 1988, por muy poco dinero, sus fotos y negativos al Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Algunas de esas imágenes las recoge esta exposición itinerante que lleva dos años de ciudad en ciudad. Esas instantáneas son "el ojo de la historia", dice López Mondéjar. El blanco y negro que cuenta cómo fue la España de nuestros padres y abuelos.

miércoles, 25 de abril de 2012

a través de la cámara

Foto Martín Santos Yubero (Archivo Comunidad de Madrid) 

Así era el Madrid de 1925 a 1966

Una exposición con 44 instantáneas de Santos Yubero ofrecen una crónica social de la capital



Madrid, (EUROPA PRESS).- El Centro Cultural La Pocilla de Galapagar albergará desde este martes, 24 de abril, hasta el próximo 20 de mayo una exposición del fotoperiodista Martín Santos Yubero, que a través de 44 instantáneas, ofrece el retrato más íntimo de la vida social y política española de 1925 a 1966.

Según ha informado el Gobierno regional, que organiza la muestra, el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid custodia desde 1995 medio millón de imágenes pertenecientes a Santos Yubero. Este fondo puede ser consultado libremente por cualquier ciudadano, gracias a su conservación y digitalización completa, por parte del Gobierno regional.

'Santos Yubero y su tiempo' muestra la vida pública y cotidiana de Madrid, la política, los sucesos, la cultura, el deporte, los toros, etc., desde el inicio de la dictadura de Primo de Rivera hasta los años postreros del franquismo.

El comisario de la exposición, el fotohistoriador Publio López Mondéjar, ha organizado las imágenes en diversas secciones, comenzando por una primera parte en la que aparece el propio fotógrafo y que ayuda a contextualizar la importancia de su figura y del reporterismo gráfico.

En el siguiente apartado se han reunido, por orden cronológico, escenas de la vida cotidiana relacionadas con el Madrid de las décadas 20 y 30, como tiendas de comestibles, cines de barrio, la feria de San Isidro o las grandes figuras del teatro y el deporte.

También se realiza un recorrido por los sucesos políticos que conmocionaron la sociedad española de la dictadura de Primo de Rivera y la República, el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936 y escenas ligadas a la Guerra Civil (milicianos en el frente, la confección de ropas para los soldados, los Comedores de Auxilio Social, etc.).

Imágenes cotidianas

La exposición, que incluye imágenes hasta 1966, muestra también imágenes cotidianas de los años 50 y 60, como los baños en el río Manzanares, las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, las meriendas en El Pardo o la presentación en 1953 de Alfredo Di Stefano en el estadio de Chamartín.

Las 44 fotografías que componen esta muestra, positivadas en los talleres de Castro Prieto, formaron parte de una gran muestra titulada 'Santos Yubero. Crónica fotográfica de medio siglo de vida española 1925-1975', entre octubre de 2010 y enero de 2011. En aquella ocasión, la Sala Comunidad de Madrid-Alcalá 31, en Madrid, expuso 360 obras, que recibieron más de 45.000 visitantes.

'Santos Yubero y su tiempo... podrá visitarse desde el 30 de marzo hasta el 22 de abril en el Centro Cívico Rigoberta Menchú de Leganés (Avenida Juan Carlos I, 100), de lunes a viernes de 9 a 21 HORAS. Después viajará a Galapagar, Torrejón de Ardoz, La Hiruela, Alcalá de Henares, Parla, Guadarrama, Coslada, Valdeolmos, Pozuelo y Collado Villalba.

De aprendiz a indispensable

Martín Santos Yubero (Madrid, 1903-1994) fue uno de los miembros más notables de la segunda generación de grandes reporteros gráficos madrileños. Nacido en 1903, pudo haber formado parte de la nutrida tropa de maleantes barojianos que se ganaban entonces la vida en los suburbios de legalidad, pero optó por el trabajo de fotógrafo.

En 1920 estrenó una Kodak de cajón -le costó 20 pesetas-, que no cambió hasta que un representante alemán de comercio le trajo su primera cámara de reportajes: una Rodeston alemana de 10x15. Con ella realizó sus primeros reportajes, que le sirvieron para que el entonces director de La Nación, Delgado Barreto, le llamase para formar parte de la redacción.

Sus primeros trabajos fueron rutinarios, hasta que la proclamación de la República abrió las puertas de un nuevo tiempo. Pese a la proliferación de diarios y semanarios ilustrados editados en aquellos años, nunca dejó Santos Yubero de trabajar por libre, lo cual le permitió colaborar en medios de distinta tendencia ideológica, desde Ahora, hasta ABC, Estampa, La Tierra, Ya o el diario Luz.

En 1933, se unió al equipo de redacción del recién creado Diario de Madrid y comenzó a combinar el uso de su cámara de gran formato, con una Contax de 35 mm. En 1935, Vicente Gállego le llamó para hacerse cargo del servicio gráfico del diario Ya.

Cuando se inició la Guerra Civil, el diario Ya fue incautado y debió volver a usar sus viejas cámaras de placas, con las que trabajó durante los años de la contienda, en sociedad con los hermanos Benítez Casaux. Con ellos creó una agencia gráfica. Concluida la Guerra Civil Santos Yubero volvió a su antiguo trabajo en el diario Ya, en el que dirigió un magnífico equipo de profesionales.