Gracias a todos, este fue el principio, el catálogo: una joya, una pieza maestra, un trabajo riguroso y profesional, ¡sin duda!, provocó envida de los de siempre, de los
saltamartins culturals, de
los auto-expertos, de los enterados, de los que se retroalimentan con mucha justicia y poesía, personajes nada recomendables. No saben ni consultar una hemeroteca o estudiar brevemente (cut and paste) un monográfico sobre la historia de la cámara Leica.
@OctaviCentelles
No hay comentarios:
Publicar un comentario